Archivo mensual: marzo 2011

Jose

“..yo no hablo del principio y del fin.

Jamás hubo otro principio que el de ahora…”

 

HOJAS DE HIERBA

Walt Whitman

Desde hoy te persigo Withman, voy tras de ti.

Y sé que me lanzo a un principio sin fin.

Desnudándome de todo.

De toda la historia y de todas la civilizaciones;

de todo lo que me han enseñado.

Secaré el sudor y las lágrimas que todas y cada una de ella han derramado por mi.

Y después, me desnudaré. Seré yo. Sólo yo.

Seré tan sólo un hombre.

Y al igual que el árbol se aferra a la tierra en busca de agua,

Yo me abrazo a ti en busca de vida.

“Sólo para decirte…”

William C. Williams

 

TE DESPIERTO


sólo para decirte

que desde mi caída

el dolor de las cosas

es algo diferente,

y que estoy aprendiendo

a caminar sin prisas;

aunque este el horizonte

más allá de mi vista.

Perdóname si cojeo

o si dudo. Todavía

siento que arrastro el silencio

de un alma bastante herida.

POÉTICA


Me entrego a mi suerte

sabiendo que tengo

cogida a mi  mano

la vida y la muerte:

la muerte, inseguro,

con tinta me envuelve;

la vida encendida

con tinta me prende.

Qué cruel mi fortuna

saber que me tengo

cogido sin fuerzas;

colgado de un verso.

 

“…donde habite el olvido…”

Gustavo Adolfo Bécquer

Me da miedo que un día

despierte sin saber

que en el reverso de cada suspiro,

se va agarrado un recuerdo

que aún no doy por perdido.

Despertar sin saber

que en el reflejo de mis ojos

sólo habrá el desconcierto

de una mirada desconocida,

que ya no teme mirar a otro lado

por si se le olvida tu rostro.

Porque allí,

allí

donde habita el olvido

ya no tendré miedo

ni de olvidarme de mí.

Pues el temor

se ahogará con el pasado

a los pies de mi esperanza.

Me da miedo ese día.

Hoy tu voz

Hoy tu voz

sonaba a risa

y tu risa

olía amor.

Hoy tu amor

salió a buscarme

y al buscarme

me encontró.

Para Elsa

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Eva

Dinero


Hueles a vino y rosas,

a borrachera y espinas.

Contagias

a quien por ti espera.

Sabes a amarga sal,

a claro de luna roto,

a amor,

creo que muy poco.

Como el amarillo del sol

brillas,

como el negro del carbón

tiznas.

Del mundo eres el rey,

aunque nos seas más

que un pedazo de papel.

Retiro


Como silencioso invierno,

caminito pa el infierno.

Revolución por bandera,

nunca nada en la nevera.

Su mísero hogar el mundo,

se sentía vagabundo.

alguien sesgó su camino,

Sin testigos, ni ventanas,

con el alma acurrucada,

tal vez cosa del destino,

y sentenció así su retiro.

Poco más


Se me escurrió el amor de las manos,

como se escapa del reloj la arena;

lenta e irremediablemente.

Se confundió con la arena del mar.

La próxima marea lo traerá,

o quizás no.

Marioneta


Andaba trayectos cortos,

leía poemas sencillos,

cosía ojales para botones pequeños,

dormía tranquila en colchones mullidos.

De vez en cuando saltaba, cantaba.

Lo que más le gustaba era reír,

mirar el mar desde la ventana

e inventar bellas historias

y plasmarlas en papel.

Un día comprendió que no era lo que quería,

¿quizás sus hilos los movía otro?

¿por qué no cambiar?

Así que cortó sus hilos,

y decidió no esperar más.

Se marchó a descubrir nuevos caminos,

nuevos botones,

nuevas canciones,

a dormir en otros colchones

y a vivir bellas historias en lugar de escribirlas.

Sin inscripción alguna


La vida pasa caminando despacio,

a veces incluso de puntillas,

como para no molestar.

Algunos incluso la olvidan,

no se percatan de su sublime presencia.

Como una piedra transparente,

ingrávida, sin inscripción alguna.

Camino


Las farolas ciegas acompañan mi camino,

el silencioso canto de los grillos lo ameniza.

No es el principio ni el fin,

solamente camino, pasos, vía.

Blanco y negro, negro y blanco

no existiría el uno sin el otro.

Amanece la noche y anochece el día.

Una cosa te lleva a la otra

y la otra siempre te muestra la una.

Yo sin ti no sería y espero que tú,

sin mí, tampoco seas.

Pérdida


He perdido el rumbo, el mundo y me hundo

en un abismo de matices grises y negros.

En su ciega profundidad intento buscar

la luz escarchada de tus ojos.

Vana pretensión que dibuja un deseo transparente,

de hallar aquello que no supe en su día velar.

¿quién gana?


Sólo para decirte

que querría complacerte,

olvidarme ya del cielo

y que oigas: no te quiero.

Punto aparte.

(Y que los días caminen

y que las horas no duerman,

mientras el mar respire.)

Perdóname,

ya me resista o me niegue,

me empeñe o me zafe,

lo seguro en esta hazaña,

es el fracaso quien gana.

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Ana

EL DESAMOR NO ES VERDE


Esta palabra desagrada.

El desamor no es verde,

el desamor es neutro.

No es dulce ni suave,

es amargo y áspero.

Es ruido y silencio absoluto,

tampoco huele…

¡Porque el desamor es nada!

QUIERO UN CINTO PARA MANIATAR A DIOS


Con promesas se percibe el bien, un sueño,

y en tiempo se acaricia y se rememora

el primer sueño que fecundó aquella esperanza

en el patio de nuestra inocencia.

Las promesas con vacías. Tienen pavor

a morirse como promesas o simples palabras

que transporta el viento como un sueño despierto:

simples promesas que el futuro prohíbe.

Dadme una cinta para atar el tiempo.

Una promesa que no se me escape

entre el llanto y la decepción.

Deseo que el viento no se paralice y aterrice

un buen aire que sacuda por el fango

minutos de penumbra, promesas cumplidas…

EL CONEJO

Poema basado en hechos reales


¿Cómo iban a saber los redactores de La Vanguardia

que sus artículos terminarían sirviendo de aseo a un conejo?

¿Cómo iba a saber la señora del autobús,

sentada delante mío aquella noche lluviosa,

que el relato contado a su amiga iba a inspirar

esta poesía profana y vulgar?

¿Cómo iba a saber el marido de la señora

que al suscribirse al periódico para acabar no leyendo nada

y destinarlos directamente al meadero del conejo

inspira y es tema de un deber de un taller?

Pero sobre todo,

¡cómo iba a saberlo el conejo!

De cómo las cosas terminan siendo muy a menudo,

otras cosas…


Sin título


Me dices que te vas.

¿Con qué valor?

¿Dónde encontraste el coraje?

¿Te lo está dando acaso tu gran amor?

Dejas mi lugar como un paraje,

y te marchas sin más…

No te quedas y en la cama ya no hay sábanas,

vacías las ollas en la cocina

y un vino en vaso derramado.

¿Existe consuelo para el desierto..?

No, porque el desierto es un gran ogro que camina cojo.

Sí, un mal dolor que envenena el ánimo.

Por un tiempo,

sólo por un tiempo…

La Naturaleza de la Vida


Donde muere el olvido

Los castillos son de humo

Y las murallas, sal.

Donde vive el recuerdo

Las rosas son de roca

El aire, metal.

Mar del ser y el estar

Sus aguas traen la muerte

Las olas, el destino.

Van al mismo lago

Lago triste

O lago audaz.

Caducidad

Disolución

Inmanencia

Esencia de los cuerpos

En alma trasmutados…

SUPERVIVIENTES

Para siempre el vacío

Ya nada lo espera porque él se ha ido.

Las tardes al sol

El cielo cargado de abandono

El aire triste como el aburrimiento

Las palomas tras migas fantasma.

Su tiempo se agotó por fin, ayer,

Y con él las cosas que lo acompañaban.

Pero todavía están las nubes, transcurren,

Y el banco vacío húmedo de rocío

Mientras cantos lejanos prometen

Nuevos ocupantes

Que a su tiempo se irán, también.

Flechazo

El aire se movía tan lentamente

presagiaba tormenta,

terremotos, tsunamis, nuevos alientos.

Ella volaba lejos

aburrida del enjambre

anclada en su vaso largo como un suspiro.

Él volaba también

pero al ras del suelo con sus pupilas.

Rodeando justo esas piernas brujas

que mareaban un pie

terminado en taco aguja, rojo.

Rojos sus ojos negros cuando se encontraron por fin,

sabiendo.

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Alice

Poesía contra Poesía


Que escribo malo

yo lo sé,

y que malo escribo

lo que quieres leer,

No me prohíbo de ser libre.

¡DEJAME!

No me importan las palabras difíciles

dignas de diccionarios

o la métrica en majestuosos versos

o las canciones de rimas

o temas políticos

o innovar en neologismo

¡PERDONA!

No tengo esa pretensión.

solo quiero escribir

sin preocuparme por que sea bonito

sin tener en cuenta el número de sílabas….

Además,

la Poesía es eso

páginas en blanco

donde se puede hacer de todo…

Entonces,

no vamos a limitarnos

por  falta de libertad

ni por exceso de pedantería.

La Lengua Ninfa


Que besa sin pudor

se lava en la saliva.

Lengua afilada

que se comunica.

No pide pasaje:

invade.

Esculpiendo verbos.

Va por detrás de lo Portugués

bromea con el Francés

sufre en Castellano.

Son tantas lenguas

tantas salivas.

Ella,

serpiente

pasea entre gramáticas y cuerpos.

Lengua asesina

orgullo de su nación.

Manta de los labios.

Divisora de mares

segrega y une.

Lengua

siempre ambigua

Cárcel de la boca

libre en su coño.

Puta de calle y Diosa culta.

Es todo un gran circo cementerio circo

Duele vivir la muerte de las horas

de los momentos vividos.

Duele saber que todo es finito

y que la risa de ahora es maquillaje y descolora.

Lloro por el tiempo asesino de las horas,

es todo un gran circo cementerio circo

es todo una gran ilusión del destino,

y cavo con mis manos el asfalto y la memoria.

El río prosigue mismo sin motivo

mismo sin agua, sin historias

puede llover sangre (en los periódicos) de niños.

Es todo un gran circo cementerio circo,

me duele vivir la muerte ahora

de este momento que vivo.

Zapatos soñados

 

El tiempo es eso

Cielos azules

zapato envejecido

arrugas amarillas

sombras de caminos

arte

basura

fotografías

Los zapatos mendigos

duermen

pero, puede ser que…

así como la sombra tiene a veces más vida que quien ella imita,

el zapato tenga más sueños que quien lo usa?

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Amaya

El sabor del fuego

 

¿A qué puede saber el fuego?

Al aire caliente,

al olor de tu cuerpo,

a la tierra que tizna

a todos los olores que traga

o a nada.

Huele a hojas secas,

a ramita muerta que se queja.

Es un azul que acompaña en lo oscuro

mientras esperamos la luna.

Y para la piel es invisible

aún cuando la calienta y quema.

Recomposición de

“Dadme una cinta para atar el tiempo”

Blas de Otero.

La palabra que te encuentre


Con palabras se piensa el mundo

y se dibujan los barcos, las aves

huesos, niños, tardes,

un cometa enredado en los árboles.

Las palabras son ligeras. Tienen sangre

que llevan sus ríos a todas partes:

diluidas palabras que se pierden.

Denme tinta para cuajar el rumbo.

Una palabra que caiga, que pese, que acierte

la palabra que te encuentre.

Trazar un hilo vagabundo

que llegue a tu almohada a tocarte.

 

 

Fiesta en casa


En la fiesta de anoche

sufría el abstemio sofá,

cantaba una lámpara ahogada,

bailaban paredes en la sombra.

Y en la esquina de la mesa borracha,

solo y desnudo

un vaso

con prurito de olvido.

                                                         

  Disuelto en niebla, ausencia

 De “Donde habite el olvido”

Luis Cernuda.

 

 

Disuelto en niebla

 

Los momentos terribles,

las huidas urgentes,

la rabia, sus desbordes,

dolor de una tortuga que se esconde.

Cien asfixias con culpas,

el miedo, huracanes,

los gritos por las dudas,

la silla vacía que aún se mece.

Todo, con raíces de hormigón negras

aferrado a tus sienes.

Las horas mandarinas con soles,

bajadas libres en bicicleta,

complicidades,

música, risas,

genialidades.

El deseo explorándome el talle,

ternura congénita, caricias,

certezas pocas,

constelaciones,

aciertos, brisas.

Todo, disuelto en niebla

como si fuesen hojas y no historias

de un libro ajeno que tú ya no escribes.

¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?

De “Ausencia”

Jorge Luis Borges

En qué hondonada

 

En qué pliegue de nuestra cama.

En cuál habitación secreta

sin llaves, esquinas o puertas.

En qué calle fantasma.

En cuál ciudad perdida.

En qué país fuera del mapa.

En qué rincón de un profundo continente.

En qué hondonada.

En qué hondo        nada

esconderé mi alma

para no ver tu ausencia.

“Lo que no te mata, te hace más fuerte”

Refrán popular.

 

Aforismo


Si no mata y no hace más fuerte

te clava, te cose sobre tus huellas

y te sorbe las intenciones.

Hay pasados como bombas:

te dejan sordo al mundo exterior,

nublan tus ojos en adelante,

te dejan parir sueños deformes

y cuando despiertas ya no tienes a nadie.    

 

El que inventó el amable aforismo

no sabia, no pudo saber

que a veces

cuando te vive y te hace más débil

es que aún no ha dejado de matarte.           

                         

 

Aguantar

 

Aguantar los dientes, las lenguas, las muecas,

las cejas, el gesto.

Aguantar el ruido, la ira, las burlas,

el barro, la mierda.

Aguantar todo hasta que un día revientas.

Hasta que salgan colibríes por la boca,

ramas por los dedos, lluvia en las orejas.

Hasta hacerte árbol sordo      que sobrevive

rodeado de ciudad enferma.

 

Recuerdo el vértigo


Era de noche, a lo mejor

tal vez llovía.

De mi cintura a la espalda, tus manos

enredaderas    escalofrío.

Aliento buscando mi cuello,

apresada sin torpeza.

No era un tango, a lo mejor.

No sé si huía.

Perdido el paso del tiempo

perdiendo peso del cuerpo.

Girando sin gravedad.

Recuerdo el vértigo.

Recuperar tu rostro

 

Ahora recupera el mundo.

Regresan las llaves perdidas,

el teléfono en la mesita,

las paredes, el suelo, tu rostro.

Ahora, que ya es de día.

Mentira


El espejo incisivo sospecha

que se me ha caído algo del rostro.

Todo en su sitio, dice mi boca.

Entonces me encaran las pupilas

con tu ausencia instalada en mis ojos.

Última estación


Como trozos de corteza reseca

que recojo en mis paseos cotidianos.

Como recuerdos anquilosados

que retardan su llegada a mis pupilas.

Cansado de celebrar nuevos entierros

de ir cada día buscando sol               solo

en estos tiempos que no me pertenecen

en esta ciudad en que ya no encajo.

Zapatos de baile


No me sirve que sea llana

de piel mármol

sin arrugas, sin achaques.

No me sirve que sea fácil,

simple, diluida.

La quiero ajada, desgastada,

con tajos, risas, boquetes.

Densa de amarillo sol

y  lluvia de largas tardes.

Salpicada de esperanza azul

de amigos y testigos verdes

de amores buenos e imposibles

de inviernos insoportables.

Así quiero la vida.

Como zapatos viejos

cansados de baile y viaje

que mueren casi sin piel

pero  con los cordones atados.

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Un día, todos los días

Una escritura que soporte la intemperie,
que se pueda leer bajo el sol o la lluvia,
bajo el grito o la noche,
bajo el tiempo desnudo.

Una escritura que soporte lo infinito,
las grietas que se reparten como el polen,
la lectura sin piedad de los dioses,
la lectura iletrada del desierto.

Una escritura que resista
la intemperie total.
Una escritura que se pueda leer
hasta en la muerte.

Roberto Juarroz

Undécima poesía vertical, 1988

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Cadáver exquisito

[Imagen danieltubau.com]

Técnica de creación grupal creada por los surrealistas en 1925 por medio de la cual se ensamblan colectivamente un conjunto de palabras o imágenes.

El cadáver exquisito se juega entre un grupo de personas que escriben o dibujan una composición en secuencia. Cada persona sólo puede ver el final de lo que escribió el jugador anterior. El ejemplo, convertido en clásico, que ha dado nombre al juego procede de la primera frase elaborada por el grupo surrealista que lo creó: Le cadavre – exquis – boira- levin – nouveau (“El cadáver-exquisito-beberá-el vino-nuevo”).

Estos son los dos  primeros Cadáveres Exquisitos de nuestro Taller:

No es igual estar sola en agosto

que guardarme contigo tu ausencia.

Necia tarea ir en tu búsqueda,

sólo encontraría tu alma transparente

quieta y apagada

como una mariposa muerta

expuesta en una vidriera

para adornar como adornan las flores secas.

Para matar el sol,

como hacen los árboles.

……………………………………………

La primavera calla.

Un ansia perdida

anda buscando vuelo

frenética, sola, desesperada.

Dama de la noche

que sueña con flores

sin agua, mustias, en

silencio como flores rotas que envenenan,

nitrato sódico en las venas siento

por respirar aire puro el mundo vendo.

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